En un domingo marcado por la alta participación y el fervor cívico, el Frente Amplio (FA) celebró su regreso al poder en Uruguay con Yamandú Orsi como presidente electo. Con el 100% de las mesas escrutadas, el FA obtuvo el 49,84% de los votos, superando al oficialista Álvaro Delgado, candidato del Partido Nacional y la Coalición Republicana, que alcanzó el 45,87%. La diferencia final fue de unos 95.000 votos.
Una victoria que marca el retorno de la centroizquierda
La jornada electoral consolidó la tendencia de empate técnico que anticiparon las encuestas, llevando nuevamente a la centroizquierda al gobierno tras cinco años de administración de centroderecha liderada por Luis Lacalle Pou.
La emoción invadió el búnker frenteamplista desde las primeras proyecciones a las 20:30, cuando se vislumbró la victoria. “Volvimos”, fue el grito unánime de una multitud que celebró con bocinas y música hasta la medianoche en la Plaza España, frente a la rambla de Montevideo.
Yamandú Orsi: un mensaje de unidad y desarrollo
Yamandú Orsi, de 57 años, profesor de historia y exintendente de Canelones, ofreció un discurso cargado de esperanza y compromiso:
“Voy a ser el presidente que convoque una y otra vez al diálogo nacional. Nadie quedará atrás desde el punto de vista económico, social y político. Seré el presidente del crecimiento nacional, del desarrollo y la prosperidad”.
Orsi recordó a figuras emblemáticas de la política uruguaya como José “Pepe” Mujica y Tabaré Vázquez, destacando la importancia de construir una sociedad integrada, a pesar de las diferencias.
El desafío de gobernar sin mayoría parlamentaria
El nuevo Congreso uruguayo presenta un escenario complejo. Aunque el Frente Amplio tiene mayoría en el Senado con 16 bancas frente a las 14 de la Coalición Republicana, en Diputados la Coalición conserva la mayoría con 49 escaños frente a 48 del FA. Este equilibrio obligará a Orsi a negociar con otras fuerzas políticas para implementar su agenda.
Una Coalición Republicana en crisis
La derrota de Álvaro Delgado expuso las tensiones dentro de la Coalición Republicana, integrada por cinco partidos. Pablo Manini Ríos, líder de Cabildo Abierto, puso en duda la continuidad de la alianza al afirmar: “No tiene sentido una coalición que actúe solo para oponerse a algo”.
Delgado, en un discurso tras la derrota, buscó mantener la unidad:
“Una cosa es perder las elecciones y otra es ser derrotado. Nosotros no estamos derrotados”.
Desafíos económicos e internacionales
Orsi enfrentará un contexto económico delicado, con un crecimiento promedio de apenas 1% en la última década. La inflación, aunque controlada en 6%, y un dólar alto representan retos importantes. Para tranquilizar a los mercados, designará como ministro de Economía a Gabriel Oddone, un economista cercano al establishment.
En el plano internacional, Orsi buscará equilibrar relaciones con líderes de distintas orientaciones políticas, desde Lula da Silva en Brasil hasta Javier Milei en Argentina.
Una jornada democrática ejemplar
La elección, con una participación del 89,4%, reflejó una vez más el alto compromiso cívico de los uruguayos, quienes decoraron las calles con banderas y celebraron el ejercicio democrático. A las 8 de la mañana, los 7.225 centros de votación abrieron sus puertas en un ambiente festivo que culminó con la elección del nuevo presidente.
La ceremonia de asunción será el próximo 1 de marzo, marcando el inicio de un nuevo capítulo para Uruguay bajo la conducción de Yamandú Orsi.