La posibilidad de que un escritor argentino obtenga el Premio Nobel de Literatura vuelve a generar debate y expectativa en el ámbito cultural. El crítico literario y director del Centro Cultural Recoleta, Maximiliano Tomas, analizó el tema en una entrevista con Infobae, donde repasó las razones históricas de la ausencia argentina en el galardón y los nombres que hoy suenan con más fuerza.
“La literatura es un arte, no una ciencia exacta”, explicó Tomas al marcar la diferencia entre el Nobel de Literatura y los premios en disciplinas científicas, donde prevalece la evaluación técnica entre pares. En el caso del Nobel, “la decisión está atravesada por la subjetividad y por los cambios de criterio de la Academia Sueca a lo largo del tiempo”.
La falta de autores argentinos premiados sigue siendo un motivo de asombro. “Probablemente la lista de escritores que no recibieron el Nobel es más importante que la de los que sí lo recibieron: Joyce, Proust, Kafka, Borges… cualquiera de ellos merecía el premio”, reflexionó Tomas. “Fue casi un escándalo que durante todo el siglo XX ningún escritor argentino lo haya ganado”.
Entre los posibles candidatos actuales, César Aira aparece como el nombre con más proyección. “El escritor argentino que más suena en los últimos diez años para el Nobel es Aira”, señaló Tomas, recordando que incluso la televisión sueca lo entrevistó en su casa, un gesto inusual que muchos interpretan como un guiño del comité.
Aira, con más de 140 libros publicados, mantiene una disciplina férrea: “Escribe una página por día. Ni un día sin escribir”, relató Tomas. Su obra, traducida a numerosos idiomas, le permitió ingresar a mercados difíciles, como el estadounidense, y obtener reconocimientos internacionales como el Premio Formentor, el mismo que en 1961 impulsó la proyección mundial de Borges.
En paralelo, Tomas destacó la relevancia de Samanta Schweblin, autora de Distancia de rescate y Siete casas vacías, como una candidata de una nueva generación. “Tiene una obra breve pero muy premiada y traducida. Es una escritora precisa, obsesiva con la corrección, y su literatura es fácilmente decodificable por lectores de todo el mundo”, describió.
En el terreno de la poesía, Diana Bellesi fue mencionada como posible candidata, mientras que en dramaturgia figuran Mauricio Kartun y Rafael Spregelburd.
La sombra de Borges, sin embargo, atraviesa cualquier conversación sobre el Nobel. “La Academia Sueca tuvo cuarenta años para premiarlo y no lo hizo. Borges cambió la literatura del siglo XX, pero el premio nunca llegó”, lamentó Tomas.
El crítico también subrayó el giro reciente hacia una mayor representación femenina: “De los más de cien premiados desde 1901, solo dieciséis fueron mujeres, la mayoría en los últimos años. La Academia parece querer reparar esa desigualdad histórica”.
Finalmente, Tomas cerró con una mezcla de realismo y esperanza: “El Nobel no siempre elige a los mejores, pero sí a quienes representan una época. Aira, Schweblin o Bellesi podrían ser la puerta de entrada de la literatura argentina al premio que Borges nunca tuvo”.







