La Guardia Revolucionaria de Irán informó este jueves que 35 embarcaciones comerciales atravesaron el estrecho de Ormuz durante las últimas 24 horas bajo supervisión y custodia de las fuerzas navales iraníes, en medio de la creciente tensión militar en Medio Oriente y de las negociaciones internacionales para reabrir completamente la estratégica vía marítima.
“En las últimas 24 horas, 35 buques mercantes, incluidos petroleros y portacontenedores, cruzaron sin incidentes el estrecho de Ormuz bajo la coordinación y escolta de seguridad de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica”, señaló el cuerpo militar de élite iraní en un comunicado difundido por la televisión estatal.
El anuncio se suma a reportes similares emitidos en los últimos días por Teherán. El miércoles, las autoridades militares habían informado el paso de 26 embarcaciones, mientras que el jueves señalaron que otras 31 habían cruzado la zona durante la jornada previa.
Un punto clave para el comercio mundial
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta. Por esa vía circula aproximadamente el 20 % del petróleo comercializado a nivel mundial, además de importantes volúmenes de gas natural licuado y mercancías provenientes del Golfo Pérsico.
La región permanece bajo máxima tensión desde el inicio del conflicto bélico entre Irán, Estados Unidos e Israel, situación que derivó en restricciones parciales al tránsito marítimo y en un fuerte incremento de los costos energéticos internacionales.
Aunque Irán no anunció formalmente un cierre total del estrecho, las operaciones militares y los controles navales implementados desde el comienzo de la guerra redujeron significativamente la circulación comercial y elevaron el riesgo para las navieras internacionales.
Impacto en los mercados y preocupación internacional
La incertidumbre sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz provocó una fuerte suba en el precio internacional del petróleo y de los combustibles durante las últimas semanas, generando preocupación entre las principales economías del mundo.
Analistas energéticos advierten que cualquier interrupción prolongada en esa ruta marítima podría afectar el abastecimiento global de crudo y profundizar la volatilidad en los mercados financieros y energéticos.
En paralelo, continúan las negociaciones diplomáticas impulsadas por potencias internacionales y organismos multilaterales para garantizar la reapertura plena del corredor marítimo y evitar una escalada aún mayor en la región.
Mientras tanto, Irán busca mostrar capacidad de control sobre la zona y garantizar cierto nivel de normalidad en el tránsito marítimo, pese al contexto de conflicto armado y creciente presión internacional.
Las autoridades iraníes sostienen que la presencia de la Guardia Revolucionaria tiene como objetivo proteger la navegación comercial y evitar incidentes de seguridad en una de las rutas marítimas más sensibles del mundo.
Fuente: DW







