Hace unas semanas, la influencer María Pombo desataba la polémica por su opinión sobre la lectura al afirmar que “hay que empezar a superar que hay gente a la que no le gusta leer. Y encima no sois mejores porque os guste leer”. Un debate que se originaba después de que uno de sus seguidores le reprochara tener las estanterías llenas de “trastos” en lugar de “libros que se han leído”, algo que no sentó nada bien a Pombo, que interpretó cierta superioridad moral hacia aquellos que no leen.
Sin embargo, ella se mantuvo en sus trece: “A todos nos inculcaron la lectura en algún momento de nuestras vidas, y todos tuvimos que probar”, explicó. “Pero hay a gente a la que le gusta y gente a la que no”.

Unas palabras que que resonaron entre sus seguidores y han sido muy comentadas, pero especial ha sido la reflexión del crítico y youtuber Rubén López, que añadió la apreciación de “pobre” a aquellos que disfrutan con los libros, pues a su parecer, si tienes posibles… ¿Para qué vas a leer?.
“Leer es de pobres”, comienza, directamente. “Es que, si eres rico, si eres influencer, si eres alguien con millones de seguidores y millones en el banco y gente que te aplaude por todos los lados incluso hasta cuando bostezas o cuando duermes… Pues, para qué. Para qué vas a leer. Para qué lo vais a intentar, ¿no?”, comienza.
El influencer añade que, probablemente, se lo tomen como una actividad de “perdedores” o de “gente con tiempo libre”, que ellos por supuesto no tienen o dedican a otros menesteres.
López da la razón a María Pombo, pero porque está más la polémica en lo que no dice
Lo interesante de la reflexión de Rubén López es que le da la razón a la influencer María Pombo, pero no por lo que dice acerca de que no te hace “mejor persona” leer, sino por lo que no dice. “Está más la polémica en lo que no dice”, indica. “No dice que tampoco te convierte en un idiota arrogante que cree que la ignorancia es poder”.

López, indignado, lamenta que la sociedad se haya convertido en hogar de esnobs de “la auténtica estupidez”, una especie de “nueva élite digital”, que “confunde el dinero con la sabiduría”. Para el youtuber, este nuevo grupo de líderes digitales está confundiendo los “me gusta” con la cultura y ser famoso con ser más inteligente.
”La riqueza de un país no se mide por el número de Lamborghinis que tienes aparcados en la puerta. Eso es una verdad cáustica. Un pueblo es rico cuando su gente es culta. Ese es el mayor patrimonio de una nación”, sentencia. “La cultura no es un adorno, no es un accesorio, no es un postureo, no es algo que alimente Instagram o las redes sociales”.

El youtuber continúa reivindicando la riqueza de la cultura. “Sin cultura lo que tenemos, es lo que tenemos. Influencers que se venden a sí mismos mientras se llenan los bolsillos gracias a seguidores que tampoco han abierto en su vida”.
”Tenemos que dejar de normalizar que leer no sirve para nada. Leer no es perder el tiempo. El éxito no se mide en cifras y en billetes”, insiste. “No es así”.
Fuente: La Vanguardia







