Mauricio Macri sigue de cerca la crisis política que atraviesa el Gobierno de Javier Milei por la situación de Manuel Adorni. Aunque se encuentra en Estados Unidos asistiendo a actividades vinculadas al Mundial de Fútbol 2026, el expresidente mantiene una comunicación permanente con la conducción del PRO y participa de las definiciones estratégicas que el partido debe tomar frente al creciente desgaste del jefe de Gabinete.
La preocupación en el macrismo creció después de que Adorni reconociera públicamente omisiones en sus declaraciones juradas patrimoniales, una situación que derivó en cuestionamientos políticos, pedidos de explicaciones en el Congreso y una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
En el entorno de Macri sostienen que el PRO enfrenta una situación incómoda. Por un lado, no quiere aparecer alineado con el kirchnerismo en una ofensiva parlamentaria destinada a promover una interpelación o una moción de censura contra el funcionario nacional. Pero, al mismo tiempo, tampoco está dispuesto a asumir el costo político de defender a un dirigente cuya situación genera cada vez más interrogantes.

Por eso, desde que Adorni presentó ante la Oficina Anticorrupción una declaración jurada rectificatoria en la que incorporó más de medio millón de dólares que no habían sido declarados previamente, la posición de Macri se volvió cada vez más clara: el problema debe resolverse dentro del Poder Ejecutivo.
En el macrismo consideran que la salida más razonable sería la renuncia del funcionario o una decisión directa del presidente Milei para desplazarlo de su cargo.
Un PRO dividido
La discusión atraviesa al bloque amarillo en ambas cámaras del Congreso.
Mientras el presidente de la bancada en Diputados, Cristian Ritondo, intenta mantener una posición equilibrada para evitar una ruptura interna, varios legisladores comenzaron a expresar públicamente sus diferencias con la estrategia oficialista.
Uno de los más críticos fue Álvaro González, cercano a Horacio Rodríguez Larreta, quien cuestionó la posibilidad de que el Congreso termine resolviendo una situación que, a su juicio, corresponde exclusivamente al Presidente.
«Si existe un problema político con Adorni, debe resolverlo Milei», es la síntesis de una postura que gana terreno entre numerosos dirigentes del PRO.

Para este sector, una eventual moción de censura impulsada por el peronismo colocaría al partido en una situación incómoda: acompañarla implicaría quedar asociado al kirchnerismo; rechazarla podría interpretarse como una defensa del jefe de Gabinete.
La tensión refleja además un debate más profundo sobre el vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza, una relación que se ha vuelto cada vez más compleja desde el inicio de la gestión libertaria.
El Senado, escenario clave
Las próximas horas podrían resultar decisivas.
El peronismo pretende aprovechar la sesión que el Senado podría realizar esta semana para impulsar el tratamiento de un proyecto de interpelación a Adorni y avanzar posteriormente hacia una moción de censura.
La iniciativa es promovida por el bloque que conduce José Mayans y necesita reunir una mayoría agravada para habilitar su tratamiento sobre tablas.

Aunque los números todavía aparecen ajustados, la oposición considera que la situación política del funcionario podría generar movimientos inesperados entre algunos sectores dialoguistas y aliados del Gobierno.
En ese contexto, las miradas están puestas sobre los bloques del PRO y la Unión Cívica Radical, cuyas decisiones podrían resultar determinantes para el resultado de cualquier votación.
La discusión no se limita a una cuestión reglamentaria. Para muchos legisladores, el caso Adorni se convirtió en una prueba sobre los límites de la transparencia que el propio Gobierno había colocado en el centro de su discurso político.
Macri prepara su regreso al escenario bonaerense
Mientras el Congreso define sus próximos movimientos, Macri también avanza en otra estrategia: fortalecer la presencia territorial del PRO.
El expresidente prepara una nueva gira por el interior bonaerense que incluirá una actividad en Mar del Plata el próximo 26 de junio. El encuentro forma parte de una serie de recorridas que ya realizó en provincias como Chaco, Corrientes, Santa Fe y Mendoza, con el objetivo de reposicionar al partido de cara al futuro escenario electoral.
Dentro del macrismo consideran que la crisis que atraviesa el Gobierno puede modificar el equilibrio político entre el PRO y La Libertad Avanza, especialmente si la situación de Adorni continúa deteriorándose.
Por ahora, Milei mantiene su respaldo al jefe de Gabinete y descarta cualquier cambio en el gabinete nacional. Sin embargo, la presión política crece día tras día.
En el PRO creen que la decisión final sigue estando en manos del Presidente. Pero también saben que cuanto más se prolongue el conflicto, más difícil será para los aliados del oficialismo evitar tomar posición.
Y en política, muchas veces, la falta de definición termina siendo una definición en sí misma.







