El gobierno de Donald Trump sorprendió a gran parte del mundo diplomático la semana pasada con un plan de paz para Ucrania que fue ampliamente visto como una capitulación ante la mayoría de las exigencias del Kremlin.
En los últimos días, los funcionarios estadounidenses respondieron a la tormenta de críticas insistiendo en que su plan aún estaba en desarrollo. Dijeron que lo habían revisado para abordar más preocupaciones de Ucrania, a la vez que reconocían que, al hacerlo, era menos probable que Rusia aceptara el acuerdo.
Así pues, ¿está el actual impulso de paz del presidente Trump destinado al fracaso, al igual que sus anteriores iniciativas para poner fin a la guerra? ¿O ha dado un nuevo impulso al esfuerzo mundial para poner fin a los combates más violentos en Europa desde la Segunda Guerra Mundial?
He aquí el panorama general del nuevo plan de paz del gobierno de Trump.
¿Dónde se originó el último esfuerzo de paz?
Trump lleva todo el año presionando para poner fin a la guerra de Ucrania. Hasta el mes pasado —a pesar de las ocho llamadas telefónicas entre Trump y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, las cinco reuniones entre el enviado de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y el dirigente ruso, y una cumbre en persona en Alaska—, ninguno de los esfuerzos del gobierno de Trump había dado frutos.
Pero después de que las conversaciones de paz de Gaza produjeran un acuerdo a principios de octubre, la Casa Blanca montó un esfuerzo más.
Jared Kushner, yerno de Trump, quien participó estrechamente en las negociaciones de Gaza, se unió a Witkoff para proponer al presidente que intentaran aprovechar su éxito en Medio Oriente al redactar un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania, dijo un funcionario de la Casa Blanca.
Trump les dio luz verde.
¿Qué aportaron Rusia y Ucrania?
Kushner y Witkoff se reunieron a finales de octubre en Miami con Kirill Dmitriev, un enviado económico de Putin educado en Harvard que ahora desempeñaba un inusual papel como negociador geopolítico. Este mes, se reunieron con Rustem Umerov, principal asesor de seguridad nacional del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien participó estrechamente en las negociaciones de Ucrania con Rusia en las primeras semanas de la guerra de 2022.
Las reuniones por separado con Umerov y Dmitriev duraron unas seis horas cada una, dijo el funcionario de la Casa Blanca. Kushner y Witkoff elaboraron entonces la propuesta de 28 puntos que se hizo pública la semana pasada.
Aunque los funcionarios del gobierno estadounidense insisten en que Ucrania participó en la preparación de la propuesta, esta habría alcanzado la mayoría de los objetivos de Putin, y muchos ucranianos la describieron como un plan para la capitulación del país. Los defensores del enfoque del gobierno dijeron que simplemente reflejaba las realidades del campo de batalla.
¿Cómo ha cambiado el plan?
El secretario de Estado, Marco Rubio, calificó el plan de la semana pasada de “documento vivo, que respira”. Y el lunes parecía haber cambiado de nuevo, después de que funcionarios estadounidenses y ucranianos salieran de dos días de conversaciones en Ginebra.
Zelenski dijo que esas conversaciones habían reducido el plan estadounidense a menos de 28 puntos, y que “se han tenido en cuenta muchos de los elementos correctos”.
El funcionario de la Casa Blanca dijo que algunos de los puntos clave de la propuesta se habían revisado tras las conversaciones de Ginebra, incluidas las estipulaciones del plan anterior que habrían obligado a Ucrania a reducir su ejército, ceder territorio a Rusia y restringir la presencia de soldados de la OTAN en Ucrania.
¿Y ahora qué? ¿Está Rusia de acuerdo?
Para la Casa Blanca, el problema de revisar el plan de paz para tener más en cuenta las preocupaciones de Ucrania es que hace menos probable que Rusia lo acepte. El gobierno es muy consciente de que dar marcha atrás en algunos de los requisitos del plan de paz de la semana pasada puede ser un obstáculo para los rusos, dijo el funcionario de la Casa Blanca.
Ni siquiera estaba claro que el plan de la semana pasada, aunque fue criticado como documento prorruso, fuera aceptable para Putin. Por ejemplo, la propuesta de limitar la fuerza militar de Ucrania a 600.000 soldados era muy superior a los 100.000 que Moscú propuso en las conversaciones de 2022.
“Obviamente, los rusos tienen voto aquí”, dijo Rubio el domingo en Ginebra.
Ahora se espera que Estados Unidos presente el plan revisado a Rusia. Y Zelenski dijo que discutiría sus “cuestiones sensibles con el presidente Trump”, aunque no estaba claro cuándo hablarían.
La semana pasada, Trump fijó como fecha límite el Día de Acción de Gracias —este jueves— para que Ucrania aprobara un plan de paz. Pero la Casa Blanca ya no considera el jueves como un plazo firme, según el funcionario de la Casa Blanca.
¿Está Ucrania más cerca de la paz?
Aunque durante el verano pareció que Trump podría perder interés en las conversaciones sobre Ucrania después de no cumplir su promesa electoral de poner fin a la guerra en las 24 horas siguientes a su toma de posesión, el presidente ha mostrado su voluntad de seguir intentándolo.
Para muchos críticos, Trump parece haber querido apaciguar a Rusia al proponer un plan que obligaría a Ucrania a renunciar a territorio que controla, reconocería la conquista territorial rusa, levantaría las sanciones y mantendría a Ucrania fuera de la OTAN.
Pero algunos analistas son más optimistas sobre el enfoque de Trump, pues sostienen que cualquier compromiso que ponga fin a la invasión rusa por medios diplomáticos implicará dolorosas concesiones por parte de Ucrania.
“Hace apenas una semana, parecía que la diplomacia estaba esencialmente muerta”, dijo Samuel Charap, politólogo y especialista en Rusia de la Corporación RAND. “Aunque no se adopte ninguno de los 28 puntos, ya ha tenido un efecto catalizador al obligar a todos los gobiernos relevantes a comprometerse en su visión de un acuerdo”.
Anton Troianovski es el jefe del buró en Moscú del Times. Escribe sobre Rusia, Europa del Este, el Cáucaso y Asia Central.
Zolan Kanno-Youngs es corresponsal del Times en la Casa Blanca y cubre las noticias relacionadas con el presidente Donald Trump y su gobierno.
Fuente: NYT







