Desde el segundo cuatrimestre, la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad de Buenos Aires implementa un proyecto innovador: chatbots personalizados con los contenidos académicos de cada cátedra, diseñados para acompañar a los estudiantes en su aprendizaje y potenciar la enseñanza fuera del aula.
El sistema, creado por un equipo interdisciplinario de las secretarías Académica, de Investigación y de Sistemas, responde preguntas, explica conceptos, corrige errores, orienta a los alumnos y permite simulaciones y evaluaciones, siempre a partir de los materiales de cada materia.
“Este proyecto muestra que la IA puede ser más que una herramienta de consulta: se convierte en un acompañante cognitivo que estimula la reflexión crítica, potencia la creatividad y amplía las condiciones de enseñanza y aprendizaje”, explicó Andrés Pérez Ruffa, subsecretario académico de la FCE.
El piloto abarca 20 materias de distintos departamentos. Cada cátedra recibió un chatbot entrenado con sus propios materiales y una capacitación para docentes en el uso pedagógico de IA. Los primeros resultados incluyen trabajos prácticos asistidos por IA, debates con uso de modelos generativos, evaluaciones de casos reales y aplicaciones para el desarrollo profesional.
Los profesores destacan que la información proviene directamente de las cátedras, lo que reduce errores. En algunas materias, el chatbot ya es parte de las consignas de clase. Para los docentes, se convierte en un puente entre teoría y práctica, y en un espacio de confianza donde los estudiantes se animan a preguntar lo que antes callaban.
Los alumnos valoran la rapidez de respuesta, la seguridad en los contenidos y la posibilidad de consultar sin miedo a equivocarse frente a sus pares. “Lo usé para resolver dudas de conceptos y definiciones. La ventaja es que al chatbot le puedo preguntar lo que a veces no me animo en clase”, contó Débora Bangueses, estudiante de Microeconomía.
Aunque el sistema todavía se encuentra en fase piloto, las pruebas iniciales ya evalúan claridad, precisión y robustez. El equipo planea incorporar más materias y perfeccionar los chatbots con el feedback de estudiantes y docentes.
“El desafío es expandir la experiencia, entendiendo que la IA debe incorporarse tanto en el uso como en la enseñanza”, concluyó Pérez Ruffa.







