La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó sin efecto la absolución del exjefe del Ejército César Milani en la causa que investiga la desaparición del soldado conscripto Alberto Agapito Ledo, ocurrida en Tucumán en junio de 1976, y ordenó que la Cámara Federal de Casación Penal dicte un nuevo pronunciamiento. La decisión modifica el escenario judicial del expediente, que vuelve a quedar bajo revisión después de varios años de litigio.
La resolución fue firmada por los jueces Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y el conjuez Juan Ignacio Pérez Curci, mientras que Luis Rabbi Baldi Cabanillas acompañó la decisión con un voto concurrente. El juez Carlos Rosenkrantz votó en disidencia. La Corte no condenó a Milani ni determinó en esta instancia su responsabilidad penal: dejó sin efecto la absolución y dispuso que Casación vuelva a analizar el expediente.

Para la familia Ledo, la resolución representa una nueva expectativa después de medio siglo de reclamos. Graciela Ledo, hermana de Alberto, afirmó que se trata de “una esperanza” para una familia que lleva cincuenta años buscando justicia. También sostuvo que, a partir del fallo, la absolución que había beneficiado a Milani deja de tener vigencia y el caso vuelve a ser discutido judicialmente.
La desaparición de un soldado de 20 años
Alberto Agapito Ledo tenía 20 años, estudiaba Historia en la Universidad Nacional de Tucumán y cumplía el servicio militar obligatorio en el Batallón de Ingenieros de Construcciones de La Rioja. En 1976 fue trasladado a Tucumán, en el marco del despliegue militar desarrollado durante el Operativo Independencia.
La madrugada del 17 de junio de 1976, Ledo salió del campamento junto con el entonces capitán Esteban Sanguinetti para realizar una recorrida. Sanguinetti regresó, pero el joven no volvió. Desde ese momento comenzó una búsqueda que continúa hasta el presente.
El cuerpo de Ledo nunca fue encontrado. Sanguinetti fue condenado por su participación en los hechos. En distintas investigaciones judiciales y testimoniales se sostuvo que el joven permaneció detenido clandestinamente y que posteriormente fue trasladado al Arsenal Miguel de Azcuénaga, uno de los lugares señalados como centro clandestino de detención durante la última dictadura.
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El acta de deserción que volvió a quedar bajo la lupa
Uno de los puntos centrales de la investigación es el sumario militar que presentó a Ledo como desertor, confeccionado pocos días después de su desaparición. La acusación sostuvo que ese documento contribuyó a encubrir lo ocurrido con el soldado.
Milani era entonces subteniente y se le atribuyó haber intervenido en la elaboración y firma del expediente. Según la reconstrucción incorporada a la causa, el 22 de junio de 1976, cinco días después de la desaparición, se inició el sumario que atribuía al conscripto una supuesta deserción.
La Corte tomó en consideración los cuestionamientos formulados contra la valoración de esa prueba por parte de los tribunales inferiores. De acuerdo con el fallo, la evidencia había sido analizada de manera fragmentada y no se había ponderado adecuadamente que el propio Milani había reconocido públicamente que la firma del documento era suya. También fue señalado el hecho de que las pertenencias personales de Ledo, incluidos sus anteojos, permanecieran en el campamento, circunstancia considerada relevante para analizar la hipótesis de una supuesta deserción.
El voto concurrente de Rabbi Baldi Cabanillas cuestionó, además, que Casación hubiera rechazado un peritaje caligráfico solicitado por el Ministerio Público Fiscal. En cambio, Rosenkrantz consideró que el recurso extraordinario debía ser rechazado y sostuvo una posición diferente respecto de los argumentos utilizados para revisar la absolución.
Una absolución que ahora deberá ser revisada
Milani había sido absuelto en el juicio realizado en Tucumán, mientras que Sanguinetti fue condenado. Posteriormente, la absolución de Milani había sido confirmada por tribunales inferiores. La intervención de la Corte modifica ahora ese recorrido procesal y obliga a la Cámara Federal de Casación Penal a emitir una nueva decisión.
Durante aquel juicio, Milani negó haber conocido a Ledo y rechazó las acusaciones en su contra. Su defensa sostuvo que no había participado de ningún encubrimiento y planteó otras líneas de investigación sobre el destino del soldado.
La nueva decisión de la Corte, por lo tanto, no equivale a una condena. El expediente vuelve a Casación para que los jueces revisen los argumentos y la valoración de la prueba que llevaron a confirmar la absolución.
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Cincuenta años de búsqueda
La desaparición de Alberto Ledo atravesó toda la historia de su familia. Su madre, Marcela Brizuela de Ledo, participó durante décadas de los reclamos de los organismos de derechos humanos y sostuvo la búsqueda de su hijo.
Graciela Ledo recordó que su madre, actualmente de 96 años, continúa vinculada al reclamo. La familia también llevó el caso ante distintas instituciones y organismos nacionales e internacionales, en un intento por mantener abierta la investigación y evitar que la desaparición de Alberto quedara reducida a un expediente perdido entre miles de causas de la dictadura.
La decisión de la Corte vuelve a colocar el caso en el centro de la escena judicial. Después de cinco décadas, la familia deberá esperar ahora el nuevo pronunciamiento de la Cámara Federal de Casación Penal.
El expediente no queda cerrado ni establece todavía una responsabilidad penal definitiva para Milani. Lo que cambia es que la absolución que había quedado firme en las instancias anteriores fue dejada sin efecto y deberá ser nuevamente analizada.
Para la familia Ledo, sin embargo, el significado excede el trámite procesal. Después de medio siglo sin conocer el destino final de Alberto, la decisión del máximo tribunal vuelve a abrir una instancia judicial sobre uno de los episodios más prolongados de la historia de los desaparecidos durante la última dictadura argentina.







