El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, realizó un viaje oficial a España acompañado por una comitiva integrada por funcionarios, asesores y personal de seguridad, en el marco de una cumbre de espacios progresistas. Parte de los costos del traslado fueron cubiertos por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), lo que volvió a poner bajo análisis el uso de fondos provinciales para actividades internacionales.
Según se informó, los viáticos, el alojamiento y una porción de los pasajes fueron financiados por el CFI, un organismo sostenido por aportes de las provincias a partir de fondos de coparticipación. Su función formal es promover el desarrollo regional, aunque también suele financiar misiones oficiales en el exterior. En este caso, los pasajes de Kicillof, del ministro Carlos Bianco y de la exfuncionaria Cecilia Nicolini fueron abonados de manera particular por los propios funcionarios.
La delegación estuvo compuesta por siete personas en total. Además de funcionarios del gobierno bonaerense, participaron asesores y personal de custodia. Nicolini, que ocupó cargos en la administración nacional anterior, se incorporó al equipo de trabajo provincial para esta misión.
Durante su estadía en Madrid, Kicillof participó de una cumbre de líderes progresistas y mantuvo encuentros con dirigentes políticos y empresarios. También tuvo reuniones bilaterales con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y otras figuras internacionales del ámbito político.
En ese contexto, el gobernador volvió a cuestionar al gobierno nacional, al señalar que “las políticas de Milei no están funcionando: son un fracaso y están destruyendo nuestro aparato productivo”, en una crítica directa a la administración de Javier Milei.
El viaje, sin embargo, no estuvo exento de lectura política interna. La visita coincidió con un escenario de tensión dentro del peronismo, donde conviven distintos espacios con estrategias diferenciadas. Mientras una delegación respondía al armado político de Kicillof, otra línea interna mantiene alineamiento con el sector de Cristina Fernández de Kirchner, lo que vuelve a exponer las fracturas dentro del espacio.
Así, el viaje a España combinó agenda internacional, financiamiento público y lectura política doméstica, en un momento de reconfiguración del mapa interno del peronismo.







