El refrán “las cosas de palacio van despacio” parece haber cobrado sentido en la trayectoria de Friedrich Merz, quien ha esperado dos décadas para alcanzar la cumbre de la política alemana. Tras años en la sombra de Angela Merkel y una disputa ideológica que lo alejó del liderazgo de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Merz finalmente ha logrado su ansiado triunfo electoral. A sus 69 años, se ha convertido en el décimo canciller de la posguerra, tras la victoria de su partido en las elecciones anticipadas del 23 de febrero de 2025.
Un ascenso marcado por la paciencia
Merz ha sido una figura destacada en las encuestas desde que el excanciller Olaf Scholz perdió una moción de confianza en diciembre de 2024, lo que precipitó la convocatoria de los comicios. Su campaña se centró en propuestas conservadoras y en una fuerte crítica a las políticas económicas del gobierno saliente. Desde que asumió la presidencia de la CDU en enero de 2022, su objetivo ha sido reorientar el partido hacia una línea más tradicional, marcando una clara ruptura con la estrategia centrista de Merkel. Su candidatura fue oficializada en septiembre de 2024 y desde entonces ha puesto especial énfasis en la lucha contra la inmigración irregular como eje de su programa político.
De la sombra de Merkel a la cima del poder
La carrera política de Merz comenzó en la década de 1980 cuando se unió a la CDU durante su etapa estudiantil. Fue elegido diputado al Parlamento Europeo en 1989 y, posteriormente, ingresó al Bundestag en 1994. Su ascenso dentro del partido fue notable, pero su trayectoria se vio interrumpida por una disputa de poder con Merkel, lo que lo llevó a abandonar temporalmente la política para dedicarse al sector privado.
Durante este periodo, Merz ocupó altos cargos en empresas como BlackRock Alemania y HSBC Trinkhaus & Burkhardt, además de participar en los consejos de EY Alemania y del club de fútbol Borussia Dortmund. Sin embargo, su regreso a la política fue inevitable. En 2018, cuando Merkel anunció que no buscaría otro mandato, Merz vio la oportunidad de recuperar su protagonismo en la CDU.
Propuestas conservadoras y un enfoque económico radical
Merz ha mantenido una postura firme en temas sociales y económicos. En materia de inmigración, ha abogado por controles fronterizos más estrictos y un aumento en las deportaciones, propuestas que han generado críticas por parte de sectores que consideran que podrían contravenir la legislación alemana e internacional sobre asilo.
En el ámbito económico, ha sido un feroz opositor de las políticas de Scholz, responsabilizándolo de la recesión que afecta al país. Su programa incluye recortes en prestaciones sociales, reducción del empleo público y menores subvenciones gubernamentales, medidas que han desatado un intenso debate sobre su impacto en la economía alemana.
Uno de los momentos más controvertidos de su campaña fue su decisión de colaborar con el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) para aprobar ciertas medidas, rompiendo así el tradicional “cordón sanitario” entre la CDU y esta formación política. Aunque luego descartó cualquier cooperación futura con la AfD, la polémica dejó huella en su imagen pública.
Una Alemania con mayor protagonismo internacional
En política exterior, Merz ha defendido una Alemania más activa en la Unión Europea y un firme respaldo a Ucrania en su conflicto con Rusia. Durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, reafirmó su compromiso con la seguridad europea y apoyó la eventual adhesión de Ucrania a la OTAN, destacando la necesidad de un liderazgo más decidido por parte de Berlín.
Más allá de la política: aviación y fotografía
Merz no solo es conocido por su carrera política, sino también por su pasión por la aviación. Es propietario de dos aviones que pilota en su tiempo libre, una afición poco común entre los líderes políticos. En una entrevista, reveló que ganaba alrededor de un millón de euros al año y se consideraba parte de la “clase media alta”.
Casado desde 1981 con Charlotte Merz, con quien tiene tres hijos, el nuevo canciller también disfruta de la fotografía, especialmente de paisajes y retratos. Su esposa lo describe como un excelente cocinero y un hombre meticuloso en todos los aspectos de su vida.
Con su llegada al poder, Friedrich Merz promete marcar un giro en la política alemana, con un enfoque conservador y una visión económica liberal que sin duda generará intensos debates en el futuro del país.