El Papa Francisco lleva una semana internado en el Hospital Gemelli de Roma debido a una bronquitis prolongada que derivó en una infección polimicrobiana y una neumonía bilateral. Su estado de salud es monitoreado de cerca, especialmente por sus antecedentes respiratorios.
En medio de su recuperación, resurgió la noticia de que el Sumo Pontífice, de 88 años, tiene preparada una carta de renuncia desde 2013, cuando asumió el liderazgo de la Iglesia Católica. En una entrevista con el diario español ABC en 2022, el Papa explicó que la firmó como medida preventiva en caso de sufrir una discapacidad que le impidiera ejercer sus funciones.
¿Qué sucede si el Papa renuncia?
Si Francisco decide presentar su renuncia formalmente, entregaría el documento que en su momento dejó bajo resguardo del entonces secretario de Estado, Tarciso Bertone. De concretarse, se convertiría en el segundo Pontífice en abdicar en la historia reciente, luego de Benedicto XVI en 2013.
En caso de renuncia o fallecimiento del Papa, se activa el protocolo para la elección de su sucesor, un proceso que se extiende aproximadamente un mes. El primer paso es convocar al Colegio Cardenalicio, compuesto por 252 cardenales de todo el mundo, aunque solo 138 tienen derecho a voto por tener menos de 80 años.
Una vez reunidos en la Capilla Sixtina, los cardenales emiten su voto en secreto hasta alcanzar un consenso. Si en tres días no hay acuerdo, el cónclave realiza una jornada de reflexión antes de continuar con nuevas votaciones. La señal de que un nuevo Papa ha sido elegido llega con el humo blanco en la chimenea del Vaticano, mientras que el humo negro indica que aún no hay decisión.
El significado del nombre papal
Cuando un Papa es elegido, adopta un nuevo nombre como símbolo de una nueva etapa espiritual. Jorge Mario Bergoglio escogió “Francisco” en honor a San Francisco de Asís, el santo italiano conocido por su humildad y su dedicación a los pobres.
Mientras el Papa Francisco sigue hospitalizado, el Vaticano mantiene bajo estricta reserva los detalles de su evolución, mientras el mundo católico observa con atención los posibles escenarios que se avecinan.