El director del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Rafael Grossi, advirtió que Corea del Norte ha intensificado de manera “significativa” sus actividades nucleares, en línea con la estrategia impulsada por el líder del régimen, Kim Jong-un.
Durante una conferencia en Seúl, Grossi señaló que se detectó un crecimiento sostenido en múltiples instalaciones clave, incluyendo el reactor de 5 megavatios, la planta de reprocesamiento de combustible y el reactor de agua ligera ubicados en el complejo de Yongbyon, además de otros sitios en la región.
El titular del organismo explicó que, pese a la salida del OIEA del país en 2009, se mantienen tareas de monitoreo que permiten evaluar la evolución del programa nuclear norcoreano. En ese marco, indicó que las operaciones muestran un incremento acelerado, lo que sugiere una ampliación de la capacidad para producir armamento nuclear.
Según estimaciones del organismo, Pyongyang ya podría contar con varias decenas de ojivas, consolidando un avance sostenido en su poder disuasivo.
La advertencia coincide con recientes definiciones políticas del régimen. En febrero, Kim Jong-un reafirmó que el país continuará fortaleciendo su arsenal y ejercerá plenamente su condición de potencia nuclear, al tiempo que condicionó cualquier acercamiento con Estados Unidos al abandono de las exigencias de desnuclearización.
En paralelo, Corea del Norte intensificó sus demostraciones militares. En los últimos días, realizó pruebas de misiles de crucero calificados como “estratégicos”, lo que sugiere capacidad para portar ojivas nucleares.
Según la agencia estatal KCNA, los ensayos incluyeron el lanzamiento de dos misiles de crucero y tres antibuque desde el destructor Choe Hyon, con trayectorias sobre el mar Amarillo y niveles de precisión “ultraprecisos”.
Las pruebas se suman a una serie de ejercicios recientes, incluidos lanzamientos de misiles balísticos, en un contexto de creciente tensión regional, especialmente con Corea del Sur y Estados Unidos.
El fortalecimiento del programa nuclear norcoreano y la continuidad de estas pruebas refuerzan las preocupaciones de la comunidad internacional sobre una posible escalada en la península coreana.







