El Lamento de la Violencia de Género: Femicidios en Argentina y el Mundo en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Hoy, 25 de noviembre, conmemoramos el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y las Disidencias, un día de reflexión que, lamentablemente, nos enfrenta a una cruda realidad que no deja de crecer: en Argentina, se registraron 252 femicidios hasta el 15 de noviembre de 2024, y a nivel mundial las cifras siguen siendo devastadoras. El informe del Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación nos alerta sobre un problema estructural que persiste, donde la violencia de género sigue cobrando la vida de miles de mujeres y disidencias, a pesar de los esfuerzos por erradicarla.

El panorama alarmante en Argentina

En lo que va del año, 252 mujeres han sido asesinadas en el país, de las cuales 20 casos son femicidios vinculados, 7 víctimas trans, 10 suicidios feminicidas y 12 muertes relacionadas con el narcotráfico y el crimen organizado. Estas cifras reflejan una problemática constante y desgarradora que, además de la pérdida de vidas, deja un impacto social profundo. De los femicidios registrados, un 66% de las víctimas fueron asesinadas en su hogar, en el lugar de trabajo o en una vivienda compartida con su agresor, lo que resalta la vulnerabilidad a la que están expuestas las mujeres dentro de sus propios espacios. El 84% de los femicidas mantenían una relación previa con la víctima, lo que revela el alto grado de cercanía y confianza que precede estos actos de violencia.

Una de las consecuencias más trágicas de estos crímenes es la cantidad de niños y niñas que quedan huérfanos. En lo que va de 2024, 169 menores han perdido a su madre debido a la violencia machista, un dato que subraya el impacto generacional que tiene el femicidio y cómo este tipo de violencia afecta a toda la sociedad.

El panorama global: una crisis mundial

A nivel mundial, las cifras no son menos alarmantes. Según ONU Mujeres y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), durante 2023, alrededor de 85.000 mujeres y niñas fueron asesinadas en el mundo, y el 60% de estos femicidios fueron cometidos por parejas o familiares cercanos. El hogar, lejos de ser un lugar seguro, se ha convertido en el sitio más peligroso para las mujeres. África lidera las regiones con mayor número de femicidios vinculados a la pareja, seguida por América y Oceanía. En América, el 58% de los femicidios son perpetrados por la pareja, una cifra que supera el 50% en otras regiones del mundo, como Europa, donde la tasa es del 64%.

ONU Mujeres ha subrayado la urgencia de contar con sistemas judiciales más sólidos y políticas públicas más eficaces para prevenir estos crímenes y proteger a las sobrevivientes. La organización también destaca la necesidad de cambiar la cultura social que perpetúa las desigualdades de género y las actitudes de poder que favorecen la violencia contra las mujeres.

Llamado a la acción: compromiso global

En este contexto, el informe de la ONU resalta que la violencia contra las mujeres y niñas puede ser evitada, pero para ello se requieren acciones concretas, tanto a nivel local como global. Esto incluye leyes más estrictas, una mejor recolección de datos sobre femicidios y una cultura de tolerancia cero hacia los agresores. Además, es urgente aumentar los fondos destinados a las organizaciones que trabajan en la defensa de los derechos de las mujeres y disidencias.

Sima Bahous, directora ejecutiva de ONU Mujeres, hizo un llamado a renovar los compromisos globales para poner fin a esta crisis, mientras que Ghada Waly, directora ejecutiva de la UNODC, enfatizó la necesidad de desmantelar los prejuicios de género y las estructuras de poder que alimentan la violencia machista.

“16 Días de Activismo”: Una llamada a la acción

Hoy comienza la campaña “16 Días de Activismo”, una iniciativa que busca visibilizar la violencia de género y promover una acción urgente para proteger las vidas de mujeres, niñas y disidencias. A través de la concienciación y el fortalecimiento de políticas de prevención, esta campaña tiene como objetivo cambiar la mentalidad social y política en torno a la violencia machista.

La violencia de género: un desafío estructural y global

El informe de la ONU también pone de manifiesto que los femicidios son, en muchos casos, el resultado de episodios de violencia de género repetidos. La violencia no comienza con el asesinato, sino que suele ser parte de un patrón más largo de abusos que, en muchos casos, no son atendidos a tiempo. La violencia de género está arraigada en las estructuras sociales y culturales, y su erradicación requiere un cambio en las normas y actitudes hacia las mujeres, empezando por la educación desde temprana edad.

El movimiento “Ni Una Menos” en Argentina y las campañas internacionales como #MeToo han sido fundamentales para visibilizar esta problemática. Estas iniciativas han logrado una mayor condena social hacia los agresores, pero aún queda mucho por hacer.

Reflexión y acción local: la violencia debe terminar

En este Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, es fundamental reflexionar no solo sobre las dolorosas estadísticas, sino también sobre lo que cada uno de nosotros puede hacer para erradicar la violencia machista. Denunciar los abusos, apoyar a las víctimas, y exigir políticas públicas que garanticen protección y justicia son pasos esenciales para poner fin a esta pandemia global.

El compromiso debe ser individual y colectivo, porque la violencia de género no es solo un problema de las víctimas, sino de toda la sociedad. Es hora de actuar, es hora de exigir que se ponga fin a la violencia machista y que nunca más tengamos que recordar a las mujeres asesinadas en manos de quienes deberían haberlas amado y respetado.

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