El Gobierno busca recomponer puentes con los gobernadores en medio de la desconfianza

CÓRDOBA.– Con Lisandro Catalán ya en funciones como ministro del Interior, la Casa Rosada intenta recomponer el vínculo con los gobernadores que hasta hace poco le garantizaron respaldo parlamentario, pero cuyo distanciamiento se tradujo en derrotas legislativas y un clima de creciente desconfianza. Tras la caída electoral en la provincia de Buenos Aires, el Ejecutivo apuesta a “recuperar el diálogo” con las provincias, aunque el panorama aparece cuesta arriba.

Catalán, abogado tucumano con experiencia en la interlocución con los mandatarios provinciales desde que asumió en 2023 como secretario de Interior y luego como vicejefe de Gabinete, inició su gestión con reuniones presenciales con cinco gobernadores y llamados al resto. Sin embargo, la mayoría prefiere esperar hasta después de las elecciones legislativas de octubre para avanzar en negociaciones de fondo.

La competencia territorial con La Libertad Avanza (LLA) y los incumplimientos de promesas de fondos y obras pesan sobre la mesa. En su primera semana en el cargo, Catalán se mostró junto a Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandro Zdero (Chaco) y Alfredo Cornejo (Mendoza), tres mandatarios que comparten frentes con LLA. Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, no participó. La presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, buscó dar señales de que las discusiones por recursos se reabrían.

Pero la ratificación del veto presidencial a leyes clave para las provincias —como la coparticipación de los ATN y el financiamiento universitario— sumada a un recorte de $17.477 millones en transferencias, golpeó de lleno el discurso conciliador. Gustavo Sáenz (Salta) expuso sin rodeos la decepción: calificó a los libertarios como “palomas de iglesia” porque “cagan a los fieles”.

La tensión viene de arrastre. El vínculo se resquebrajó cuando en julio se frustró un acuerdo electoral entre Milei y el correntino Gustavo Valdés, episodio que encendió alarmas en otros distritos. Desde entonces, gobernadores de Tucumán, Catamarca, Salta y Misiones se alejaron, pese a haber acompañado al Gobierno en votaciones sensibles.

Frigerio, Zdero y Cornejo pidieron abrir instancias de diálogo antes de que el Senado trate el veto de la ley de ATN. Marcelo Orrego (San Juan) se mostró dispuesto a concurrir si es convocado, mientras que los mandatarios kirchneristas, encabezados por Axel Kicillof, mantienen la distancia. Sergio Ziliotto (La Pampa) fue tajante: “Si la primera acción del Gobierno es vetar la ley de ATN, empezamos mal”.

Los seis gobernadores de Provincias Unidas (Llaryora, Pullaro, Sadir, Torres, Vidal y Valdés) también ponen condiciones: no aceptarán un acercamiento “para la foto”. En paralelo, Passalacqua (Misiones) y Herrera Ahuad impulsan la creación de la “Gran Mesa del Norte Grande Federal”, en alianza con provincias patagónicas, Córdoba y Santa Fe.

Desde el Gobierno nacional dejaron trascender que están dispuestos a ofrecer préstamos, aunque en las provincias reclaman antes la restitución de los fondos recortados. La mirada está puesta ahora en el proyecto de presupuesto 2026 que Milei presentará este lunes. Aunque debería aprobarse en noviembre, los gobernadores sospechan que la Casa Rosada buscará diferir el debate al nuevo Congreso, confiando en tener mayor fuerza política.

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