La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, aseguró este miércoles que Estados Unidos no tomará el control de Groenlandia, en su primera visita a la isla ártica desde que el expresidente Donald Trump manifestara su interés en adquirir el territorio.
“Estados Unidos no va a hacerse con Groenlandia. Groenlandia es de los groenlandeses. Y ese será el mensaje que enviaremos juntos los próximos dos días”, afirmó Frederiksen antes de reunirse con el presidente groenlandés en funciones, Múte B. Egede, y su sucesor, Jens-Frederik Nielsen.
La visita de la mandataria danesa busca demostrar unidad frente a la creciente presión de Washington sobre la soberanía y el futuro de Groenlandia. “Cuando Groenlandia está en una situación difícil, también lo están el Reino de Dinamarca y Europa”, subrayó Frederiksen.
Tensión política y respuesta de Europa
El viaje de Frederiksen ha generado controversia dentro del gobierno groenlandés, con líderes de la coalición en formación cuestionando su oportunidad antes de la constitución oficial del nuevo Ejecutivo. Sin embargo, Nielsen defendió la reunión como una oportunidad para fortalecer el diálogo y la cooperación con Dinamarca.
La visita ocurre pocos días después del viaje del vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, a la base militar de Pituffik en Groenlandia, lo que incrementó las tensiones con Copenhague.
En este contexto, el presidente francés, Emmanuel Macron, expresó su respaldo a Dinamarca durante la visita del rey Federico X a París. Francia anunció el envío de hasta 1.000 misiles tierra-aire Mistral 3 para reforzar la defensa danesa, en un gesto de solidaridad ante los desafíos estratégicos que enfrenta el país nórdico.
Dinamarca, que históricamente ha sido un aliado cercano de Estados Unidos, ha adoptado en los últimos años una postura más alineada con la autonomía europea, especialmente en el marco de la guerra en Ucrania y las crecientes tensiones geopolíticas en el Ártico.