La ex presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner deberá presentarse el próximo martes en los tribunales federales de Comodoro Py 2002 para prestar declaración indagatoria en el marco del juicio por la denominada causa de los Causa de los Cuadernos de las coimas. La citación se confirmó luego de que el tribunal rechazara todos los planteos de nulidad presentados por las defensas de los acusados.
El proceso continuará con las indagatorias de los 86 imputados a partir de las 9 de la mañana en la sala de audiencias conocida como “Auditorium” o “AMIA”, ubicada en el subsuelo de los tribunales federales del barrio de Retiro. La primera en declarar será la ex mandataria, seguida por el ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido.
Durante esa misma jornada también están convocados otros ex funcionarios vinculados al área de Planificación, entre ellos el ex subsecretario de Coordinación y Control de Gestión Roberto Baratta, su ex secretario privado Nelson Lazarte, el ex subsecretario de Asuntos Jurídicos Rafael Llorens, el ex secretario privado de De Vido José María Olazagasti y el ex chofer presidencial Rudy Ulloa.
El tribunal solicitó a las defensas que informen con antelación si sus representados harán uso del derecho a declarar ante los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli.
Modalidad presencial y virtual
La audiencia marcará además el inicio de una modalidad mixta en el desarrollo del juicio. Solo deberán asistir presencialmente los acusados convocados para declarar en cada jornada junto a sus abogados defensores, mientras que el resto de los participantes podrá seguir el proceso de manera remota mediante la plataforma Zoom.
La situación judicial de algunos imputados obliga a coordinar traslados con otras dependencias. Cristina Kirchner cumple una condena de seis años de prisión por administración fraudulenta en la causa conocida como Causa Vialidad y permanece bajo arresto domiciliario en su departamento del barrio de Constitución. Por su parte, De Vido se encuentra detenido en el penal de Ezeiza tras su condena por la Tragedia ferroviaria de Once.
Cada uno de los acusados deberá presentarse el día asignado para confirmar sus datos personales y decidir si declara o se reserva ese derecho para más adelante.
Acusaciones y avance del proceso
El juicio oral comenzó el 6 de noviembre del año pasado y tiene a la ex presidenta como una de las principales acusadas. La fiscalía la señala como presunta jefa de una asociación ilícita que habría operado dentro del Poder Ejecutivo entre 2003 y 2015 para recibir sobornos de empresarios a cambio de adjudicaciones de obra pública. En total, se investigan 205 hechos de presunto cohecho.
Entre los imputados también figura el ex remisero Oscar Centeno, autor de los cuadernos que dieron origen a la investigación y que declaró como imputado colaborador.
Cruce por declaraciones de Milei
Durante la última audiencia, el abogado defensor de la ex presidenta, Carlos Beraldi, cuestionó declaraciones del presidente Javier Milei realizadas durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso.
Según el letrado, el mandatario habría anticipado públicamente una eventual condena al afirmar que Cristina Kirchner “seguirá presa por la causa de los cuadernos”. Para la defensa, esas expresiones constituyen un hecho de “gravedad institucional” al interferir con un proceso judicial en curso.
El presidente del tribunal respondió a los planteos asegurando que el juicio se desarrollará con total apego a la Constitución y a las garantías procesales.
Rechazo a los planteos de nulidad
El Tribunal Oral Federal 7 resolvió además más de medio centenar de planteos presentados por las defensas durante la etapa preliminar. Entre ellos figuraban pedidos de nulidad total del expediente, planteos de prescripción por el paso del tiempo y cuestionamientos a la validez de la Ley del Arrepentido.
Todos esos recursos fueron rechazados, lo que permite que el proceso continúe su curso normal y avance hacia la etapa central del debate oral.
A partir de la próxima semana, las audiencias se realizarán de manera presencial en los tribunales federales de Retiro, marcando una nueva etapa en uno de los juicios por corrupción más extensos y complejos de la política argentina reciente.







