El municipio de Morón, un histórico bastión kirchnerista en el Gran Buenos Aires, vive una de sus mayores crisis políticas. La ruptura entre el intendente Lucas Ghi y su mentor político, Martín Sabbatella, ha desatado un enfrentamiento que fragmenta el gobierno local y amenaza la gobernabilidad.
El inicio del conflicto
La tensión estalló cuando Sabbatella, fundador de Nuevo Encuentro y exdirector de la AFSCA, exigió la renuncia de Ghi, intendente desde 2019 y recientemente reelegido. Según trascendió, Sabbatella habría recriminado: “El gobierno no es tuyo, es nuestro. Te tenés que ir”. Ghi rechazó el ultimátum y defendió su mandato: “No me voy a ir. Si querés plantearlo, hacelo con humildad y respeto”.
La disputa escaló con la intención de Sabbatella de promover un juicio político contra Ghi en el Concejo Deliberante, respaldado por los concejales oficialistas y dos aliados macristas. Además, el rechazo a la ordenanza Fiscal Impositiva en el Concejo aumentó las sospechas sobre una maniobra orquestada por el líder de Nuevo Encuentro.
Fractura en el gabinete municipal
La administración de Ghi enfrenta una parálisis. De los 20 secretarios de su gabinete, 15 responden a Sabbatella, y los restantes también estarían alineados con otros sectores del Frente de Todos. En un movimiento sorpresivo, Ghi disolvió la Secretaría de Gobierno y reemplazó a Diego Spina, hombre de confianza de Sabbatella, por Hernán Sabbatella, hermano del propio Martín, pero alineado al actual intendente.
El trasfondo político
La pelea refleja las tensiones internas del kirchnerismo en la provincia. Sabbatella, quien lideró el COMIREC hasta que la Corte Suprema ratificó su condena por abuso de autoridad, ha buscado preservar su influencia en Morón. Sin embargo, su control político ha sido cuestionado por su historial de derrotas electorales y la creciente autonomía de Ghi.
Desde el entorno de Sabbatella acusan al intendente de “desleal” y aseguran que su estrategia siempre fue que Ghi diera un paso al costado en 2025 para posicionar a otro dirigente de Nuevo Encuentro. Por su parte, Ghi cuenta con el respaldo de figuras cercanas al gobernador Axel Kicillof, como los ministros Andrés “Cuervo” Larroque y Augusto Costa, quienes ven en esta crisis una oportunidad para fortalecer la autonomía política frente a La Cámpora.
¿Qué viene ahora?
Ghi busca recomponer su gabinete y tender puentes con la oposición en el Concejo Deliberante para garantizar la gobernabilidad. Mientras tanto, Sabbatella mantiene su influencia sobre parte del gobierno local y niega las acusaciones de buscar la destitución del intendente.
La crisis en Morón no solo redefine el panorama político del municipio, sino que también refleja el reacomodamiento de fuerzas dentro del oficialismo provincial. Con un escenario electoral cada vez más competitivo, esta batalla interna podría tener repercusiones más amplias en el mapa político bonaerense.