En medio de crecientes disputas internas dentro del oficialismo, el Gobierno buscó relativizar la decisión de Patricia Bullrich de adelantar la presentación de su declaración jurada ante el Senado y la Oficina Anticorrupción.
Aunque dentro y fuera de la administración nacional la medida fue interpretada como una nueva presión sobre Manuel Adorni, en la Casa Rosada intentaron minimizar el impacto político. “Lo hace siempre así”, señalaron desde el oficialismo, mientras crecen las dudas por la demora del jefe de Gabinete en presentar su propio informe patrimonial.
Bullrich ya había reclamado públicamente que Adorni explicara cuanto antes el origen y composición de sus bienes, en medio de cuestionamientos por presuntas irregularidades y una investigación judicial en curso.
El funcionario había prometido al presidente Javier Milei que presentaría la documentación antes del vencimiento legal, algo que el mandatario respaldó públicamente. Sin embargo, hasta el momento la declaración jurada aún no fue presentada.
Malestar en la Casa Rosada
En el entorno de Karina Milei evitaron profundizar la polémica, aunque dejaron trascender cierta incomodidad con la ministra de Seguridad.
“No vamos a polemizar con eso”, afirmaron cerca de la secretaria general, insistiendo en que el plazo legal vence en junio y que es habitual que algunos funcionarios anticipen sus presentaciones.
Desde el círculo de Adorni optaron directamente por el silencio. Allí sostienen que cuentan con el respaldo total del Presidente, especialmente después de que Milei lo defendiera durante la última reunión de Gabinete frente a todos los ministros.
Cerca de Bullrich, en cambio, remarcaron que la dirigente “siempre presenta su declaración jurada en esta fecha” y señalaron que lo hace “por responsabilidad institucional”, aunque evitaron aclarar si buscó marcarle la cancha políticamente a Adorni.
Una interna cada vez más visible
La tensión con Bullrich se suma a otros conflictos internos que atraviesan al oficialismo y alimenta versiones sobre un posible aislamiento político de la ministra dentro del Gobierno.
En algunos despachos oficiales incluso deslizaron que Bullrich podría quedar excluida de futuras reuniones de Gabinete, del mismo modo que ocurrió con la vicepresidenta Victoria Villarruel, alejada desde hace meses del círculo íntimo presidencial.
El próximo encuentro ministerial está previsto para el 25 de Mayo y podría contar con la presencia de Milei en la Casa Rosada. Ese mismo día, el Presidente coincidiría nuevamente con Villarruel, aunque la relación política entre ambos continúa prácticamente rota.
El rol de Las Fuerzas del Cielo
Mientras tanto, sectores vinculados a Santiago Caputo siguieron el conflicto con atención, aunque evitaron salir públicamente en defensa de Adorni.
Los integrantes de “Las Fuerzas del Cielo”, el grupo de militancia digital cercano al asesor presidencial, interpretaron el movimiento de Bullrich como una jugada política calculada.
“Es crack”, comentaron en privado sobre la ministra, valorando su capacidad para instalar presión dentro del oficialismo, aun cuando persisten dudas sobre su nivel de alineamiento con Milei.
Bullrich ya había insistido días atrás con el reclamo sobre la declaración jurada de Adorni, incluso después de que sus cuestionamientos generaran malestar en el Presidente. En aquella oportunidad llegó a sugerir que Milei tiene una “emocionalidad importante” al referirse a la reacción del mandatario frente a sus críticas.
Ahora, con la presentación anticipada de su propia declaración jurada, la ministra volvió a colocar a Adorni bajo presión política: si finalmente presenta su documentación en los próximos días, dentro del oficialismo temen que quede instalada la idea de que actuó forzado por el avance de Bullrich.







