Byung-Chul Han y la sociedad sin respeto: el filósofo que advierte sobre el narcisismo, la polarización y el poder de la inteligencia artificial

Del cansancio al desprecio por el otro

Casi un año después de recibir en Oviedo el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025, Byung-Chul Han vuelve a colocar una palabra aparentemente sencilla en el centro de su reflexión: respeto. El filósofo nacido en Seúl en 1959 sostiene que su deterioro constituye uno de los síntomas más profundos de la crisis de las sociedades contemporáneas. El galardón reconoció precisamente su capacidad para interpretar los problemas derivados de la sociedad tecnológica y comunicar esas ideas combinando tradiciones filosóficas de Oriente y Occidente.

Su nuevo ensayo, Sin respeto. Una crisis social, publicado por Paidós en septiembre de 2026, continúa una obra que durante los últimos años se ha ocupado de la sociedad del cansancio, la transparencia, el rendimiento, las redes digitales, el consumo y la transformación de los vínculos humanos.

Han no escribe desde la tranquilidad de una filosofía encerrada en las universidades. Su mirada intenta interpretar aquello que ocurre delante de nuestros ojos: por qué estamos permanentemente conectados y, al mismo tiempo, cada vez más aislados; por qué disponemos de más información y tenemos mayores dificultades para comprendernos; por qué las redes multiplican nuestras posibilidades de comunicación mientras parecen deteriorar nuestra capacidad para escuchar al otro.

Su diagnóstico vuelve a ser incómodo.

Y justamente allí reside buena parte de la potencia de su pensamiento.


Una sociedad que se explota a sí misma

Byung-Chul Han se hizo conocido internacionalmente con La sociedad del cansancio, donde describió el pasaje desde una sociedad basada en la prohibición y la disciplina hacia otra dominada por la exigencia permanente de rendimiento.

Ya no sería necesario que alguien nos ordene trabajar más.

Nosotros mismos nos imponemos esa obligación.

El individuo contemporáneo se convierte, según Han, en empresario de sí mismo. Se exige productividad, éxito, velocidad, disponibilidad y exposición permanente. El fracaso deja de ser interpretado como una imposición externa y comienza a vivirse como una responsabilidad exclusivamente individual.

La paradoja es que aquello que aparece como libertad puede convertirse en una nueva forma de sometimiento.

Durante su discurso en Oviedo, Han volvió sobre esta cuestión al advertir sobre la relación entre tecnología, libertad y autoexplotación. También cuestionó el lugar que ocupa el teléfono inteligente en nuestras vidas y sostuvo que, en determinados contextos, hemos terminado convirtiéndonos en herramientas de los dispositivos que creíamos controlar.

https://images.openai.com/static-rsc-4/8eDbueI-XaeTHQ7NfdhVWQ_oASlaWPxdP_qJQCIJuFf1XXkXo7HCRIYmncvqQFYgaaCMjyGhE1xJXk0oNKovhEuO-h6QvMRjhShL1o1CpBLchrErPJRtYpJoNdKUzgOigBWWdIBeFk7_IuGKfiSYBeuhdx1qlr6eM99KlZ61BvfReKhZlJIKdNvu1OKaZe0E?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/IQaIvgxkhfL_5My5B_ze_w8Dyqrz911cR_KBIOFvu6C0eSbZZjvbGsi-9-_LtGq2LrfkbR7I1PtPUOs_gKnyUnoD76Fd3TrkmZc-mmtizE903q1ymEhNi-W5wwrJIsOYFjjE_CXxCBEihzgvZDxHfuGDfy2G8kaseDin1NJOfu-oD-4sPaH979UQX4PdKzdI?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/_6XqynPowWPWiBu8xNOjXJujRnlf54QXgZvQZw9-rgIpn0VAF_lQGQSF12qPvQpfv3O1RjUk-5ASI_vJrvt69FEXjTGOjnX2c6pp5IIK0zL3QalzLIqg6n1QzAKJvHNKRQu0EStC2N441w-J282njFOtHnTPGZkQ6r8HimgsPAhTY91qhCyk9u8rxBcd53e1?purpose=fullsize

6

El respeto como cemento de la convivencia

En Sin respeto, Han desplaza el foco.

Si en sus primeros libros examinaba el cansancio, el rendimiento y la hiperactividad, ahora dirige su atención hacia una virtud que considera indispensable para la vida colectiva: la capacidad de reconocer al otro como otro.

El respeto implica distancia. Supone aceptar que el otro no está obligado a pensar como nosotros, compartir nuestras ideas ni satisfacer nuestras expectativas.

Cuando esa distancia desaparece, el otro puede transformarse rápidamente en un enemigo.

Y allí aparece uno de los problemas centrales de nuestra época: la polarización.

Han observa una sociedad donde las opiniones tienden a confundirse con las identidades. Ya no se discute solamente una idea: se juzga a la persona que la sostiene. La discrepancia puede convertirse entonces en una declaración de hostilidad.

El resultado es un espacio público cada vez más fragmentado, en el que las posiciones intermedias pierden lugar y donde el adversario deja de ser alguien con quien se puede discutir para convertirse en alguien a quien hay que combatir.


El narcisismo de la era digital

Para Han, una de las principales amenazas a los vínculos humanos es el narcisismo.

La cuestión no consiste simplemente en que las personas se muestren más de lo que lo hacían antes. El problema es que el otro puede quedar reducido a una función dentro de nuestra propia representación.

Las redes sociales permiten construir una imagen de nosotros mismos, seleccionar aquello que queremos mostrar y recibir permanentemente una respuesta de los demás.

El “me gusta”, el comentario, el seguidor y la cantidad de visualizaciones terminan convirtiéndose en unidades de reconocimiento.

La vida comienza entonces a ser observada como una sucesión de cifras.

https://images.openai.com/static-rsc-4/s_k13Gg7gETW5R1PHQJjxo51VjnXm_eaBGnQ_9qWzfee7LYNAzdOm0CXrbjp4U-Gn_usVCOUedl1OO2I4-Hnz7f4B7XZgAXYthFIi8CyNrjAiHCOpRKWRzuPz2HWb5peu5ZnovtYAD5g-8rCviqxB8t4lvthf-kTHUgrxJ1Ky33s4L3vCzPX4DVBsgfnrqov?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/XKzT30knI9Vxzf0oEowPO8tFUgG0vCjA8XmuNJGtP_-9Xj5vIaM2B_f6rq7Z7o8IqNcAoGefYMmBXlVfKiZtGBIbtwtwgNzgpoZ6k2JKfjPmDcO10y9atUOAmkyocF8-h2J6BUW3FjiEzfjys-NUQth9mMO19Bir9aJC6fu3ABu_UlNIMwTKBrcl8nu-KA1F?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/vGMTMEAl52AhVYzrek0YmbGAjHxkIw7ow7xgXD2kHgd4XKX4SWia-toKdpZvqTK2PxGi3QhD39RCovWpKgvp4zwu-A3IQE1RvYrg0KZnB4QdFZYQgHUqc7dZchERLfVcKWZK7AF0PVtbq4IbUZNwS6WWsqu_5zhq7SIAOV8nUDfIhY8MIl4z2KXEKI4QDELL?purpose=fullsize

6

Han sostiene que este fenómeno debilita la capacidad de reconocer al otro como una presencia irreductible. El otro deja de ser un “tú” y puede convertirse simplemente en un objeto de aprobación, rechazo, consumo o reemplazo.

Es allí donde aparece uno de los conceptos más reconocibles de la cultura digital contemporánea: el ghosting.


Ghosting: cuando el otro desaparece con un clic

Dejar de responder. Desaparecer sin explicación. Interrumpir una relación sin siquiera afrontar la conversación.

El ghosting es, para Han, una expresión de una sociedad en la que los vínculos pueden ser tratados como objetos descartables.

Si el otro deja de satisfacer nuestras expectativas, simplemente desaparece.

No hace falta una discusión. No hace falta una despedida. Ni siquiera hace falta una explicación.

Un clic puede cerrar una relación.

Han encuentra incluso un antecedente literario en Franz Kafka, particularmente en sus reflexiones sobre las cartas y los vínculos mediados por la escritura. La diferencia es que hoy la tecnología ha llevado aquella distancia a una velocidad prácticamente instantánea.

La paradoja vuelve a aparecer: tenemos más medios para comunicarnos, pero no necesariamente más capacidad para relacionarnos.


Las redes y las nuevas tribus

Han también cuestiona la manera en que las redes sociales organizan nuestra percepción del mundo.

Los algoritmos tienden a mostrarnos contenidos similares a aquellos que ya consumimos. De esa manera, cada usuario puede quedar rodeado por una realidad informativa que confirma sus propias convicciones.

La consecuencia es la formación de lo que Han denomina tribus digitales.

https://images.openai.com/static-rsc-4/QKWg-6RA19NP9SJ6Ho0SRLofLpURcKgN8e0VILNRKfs7j1sLY2JB3a3iVne_0ZkLxT19x1c-70ds_oRp0XPcOqIy0rVnnihnIX5GaRSUV9zrMsLzG8HPuff4kRDr83Xy5XVR7KcS6JPCvOD278IQqD27yMbkZpbisBs0LLbveGeAKmAZzeG4HREEAKXzzDMp?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/syVw0TYO-eobRKv4o9etIrQlVIXZ78wY1mVFZjAX44Oww3b8paqBKFdanlQduzilslxKgnsxvspnrL-2UkUEvI32UTXXrzwvMwQ0BcXpFvOkhIeNq-NpKco1Bpk4CgyEvX6aX-Vx9gWElOqc5L9guRtqNwjTEdh-X_zJ35nQBD6LJLd9x--hSSMvni2XeKrm?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/tKGi9qv2SLouQ6ZSprERgi7bTzUYlAqyvmaYNScZZBZKsaQ9m9aJpHtEftk_yO1iJjdiXFayCk3QKsDUoG2GFaX061K3iihTBKp1H4ZPteVimYSw663ES83f_tHmgy3afPIoF_jJY5S8Hh1ldrkinCKrjzMNiLkRNsUr5yXlttOZ3X-7VW2IYMnR3W5AdDZV?purpose=fullsize

8

El problema no sería solamente la existencia de información falsa. También importa la estructura mediante la cual la información circula.

Los contenidos capaces de provocar indignación, miedo o confrontación pueden recibir una atención enorme. La conversación pública se transforma entonces en una competencia por capturar nuestra mirada.

La verdad necesita tiempo.

La indignación, en cambio, puede producirse en segundos.


Los influencers y la desaparición de los modelos

Otro de los fenómenos que Han analiza es el surgimiento de los influencers.

La crítica no apunta simplemente a quienes desarrollan una actividad profesional en las redes. El filósofo observa un cambio cultural más profundo: la transformación del modelo humano en mercancía.

El influencer debe convertirse en su propio producto.

Su cuerpo, su vida, sus opiniones, sus hábitos y hasta su intimidad pueden transformarse en contenido.

El problema que plantea Han es qué ocurre cuando una sociedad deja de buscar figuras capaces de representar una historia, una experiencia o un horizonte y comienza a medirlo todo en cantidades.

Seguidores.

Visualizaciones.

Reproducciones.

Interacciones.

Ingresos.

La existencia termina traducida en números.


La inteligencia artificial y el nacimiento del “antimaestro”

Quizás uno de los capítulos más interesantes de la reflexión de Han sea el dedicado a la Inteligencia Artificial.

La IA puede procesar cantidades de información que ningún ser humano podría abarcar individualmente. Puede responder preguntas, establecer conexiones, sintetizar documentos y producir textos en cuestión de segundos.

Pero Han plantea una pregunta diferente:

¿Puede una máquina convertirse en un maestro?

Su respuesta no pasa solamente por determinar quién tiene más capacidad para almacenar o procesar información. La cuestión es qué significa realmente enseñar.

El maestro no transmite únicamente datos. También transmite experiencia, autoridad, criterio y, en algunos casos, una forma de mirar el mundo.

Por eso Han plantea la posibilidad de que la IA pueda ocupar el lugar del maestro pero convertirse, paradójicamente, en un “antimaestro”: una inteligencia capaz de responder sin poseer aquello que tradicionalmente asociamos con la autoridad del conocimiento.

https://images.openai.com/static-rsc-4/xn5YcRXX1DtEt0en95t8moISO6hVbR1S2L4XFnU0IcAuY95O8Yp2glDkpIxHeqWsfhNO2XaFRgXL-hzcBZHDTykTguMzuhjOByjmgjr4zQ5vEjww-ZQJXG5pZJcISvI36_uycZcc_E38ATjj3kjG70ypjHVvE7zzfzjH7et6D4C31UutnEaYcW5eXsLOVQL_?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/QA31romZYUp1ZnKrf3R5mEugVFBw7mst7o-MKBeVQXgnUK_yt6OC1ZKiD6keaCfRbf1ZG9S4ecvVtw128W7TCbT-Z-84sY8Rt5gx2LRDllzG2uhNeDXucYwaIFVzDY1BO2CkcuXTHMxWIQEjnzUBDJyjsWqrzMfzjK-gyVeli83thtzS5FDKDhkbandEjyt-?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/hmhOZmkMS24TdiJ6-iyT2tFU4J1AOq2zjI_PLtBJ0SMPJnf8lqV0QZOw7G51qu4bLHVXEi-aRo3c8-CzLZY5s_5XJ4o1oFO7xO5IDK4p27slI6Kh8YNKXH22zPs4YN2bA_rY1xNoukeB02LRXtS4DaSW7uM9i-XUq6T_YxafAVvY4FIB1z5MRkPAs63sP_mV?purpose=fullsize

6

La pregunta que queda abierta es mucho más profunda que saber si una máquina podrá superar al hombre en determinadas tareas.

Es saber qué ocurrirá con nosotros cuando dejemos de hacer preguntas porque una máquina siempre puede responderlas.


Trump y la política convertida en espectáculo

El libro también introduce una reflexión sobre Donald Trump dentro de su análisis del universo digital y de la transformación de la política en espectáculo.

Han utiliza el caso Trump para abordar lo que describe como un escenario hiperreal, donde la frontera entre realidad, representación y construcción política puede volverse cada vez más difícil de distinguir.

No se trata solamente de una cuestión individual. Su preocupación se dirige hacia una transformación más amplia de la comunicación política: la política puede convertirse en una sucesión de imágenes, enfrentamientos, consignas y escenificaciones capaces de desplazar la discusión sobre proyectos y principios.

Durante su discurso de aceptación del Premio Princesa de Asturias, Han también relacionó la democracia con virtudes como la responsabilidad, la confianza, la amistad y, especialmente, el respeto.


Cuando la poesía desaparece

Quizá el capítulo más inesperado sea el dedicado a la poesía.

Para Han, el lenguaje poético representa exactamente lo contrario de la lógica dominante de la información.

La información quiere ser inmediata, transparente, visible y utilizable.

La poesía, en cambio, oculta.

Sugiere.

Deja un espacio para que el lector complete aquello que el texto no dice.

En un mundo acostumbrado a recibir respuestas instantáneas, la metáfora puede convertirse casi en un acto de resistencia.

Porque la poesía obliga a detenerse.

Y detenerse es precisamente aquello que la sociedad del rendimiento parece haber olvidado.

https://images.openai.com/static-rsc-4/R4LzMtolp14lZy0Dfb_87YfhjvYLa40xbyEARdMW-YwpHpV6bunU30NIY5GgUpVDbYArDF8qDXusNbLcCIP6w3VpGT-QW22paRnG6yXGJgrg3lh5BWlsq91QJ9Dv0cevOvs7Hf5r2RwEG_LKPLuCW03oVYYakFdVb_2_DLhWLUyiXcD9XnooIjDX8znB_jxw?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/PKKSd2L0Us-aSP7-p1QtlESQUhvkMmUL4gNbKJRt1wLb6HYvsgv4QD0hxuYaYvyUnBdLTBA_MN4a22SJOaIGjgfsg5ycIXdYBjAqd5Njuc3qiUHk8m3xKu_CFBuyRE1ZkweIREK1NNQcpjbIebCkkQfo_nGMc_X7mhj8TZ57LsLA159VnjavNSVyZN9FEX8-?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/niiOjzuS1AODa7I1XmSv84pOK5Yrk62eOVWJW_WzmXlOrkP4JhTpgxZYh_hUO3wDkHkzJLO8kMMBnZgZq9MLRbPQ1R_WD6u-Rr96nqZVDF2pUaavdPbOFgHRVq_2rqdBPK1VF0Lk2O90S4mvc3o3AogwP-VWCM-sD-dswh8x5kIjKpkAufQzLCJIg1c3Q51i?purpose=fullsize

6

El filósofo que incomoda

Byung-Chul Han ha sido cuestionado desde algunos ámbitos académicos por la sencillez de su escritura y por la enorme difusión de sus libros. También se ha señalado que sus ensayos, breves y accesibles, pueden acercarse más a la divulgación que a la filosofía académica tradicional.

Pero su formación está lejos de ser superficial. Estudió Literatura Alemana y Teología en Múnich y Filosofía en Friburgo, donde se doctoró con una tesis sobre Martin Heidegger. También enseñó en la Universidad de Basilea, en la Escuela Superior de Diseño de Karlsruhe y en la Universidad de las Artes de Berlín.

Tal vez su mayor particularidad sea precisamente haber logrado sacar algunas preguntas filosóficas de los ámbitos especializados y llevarlas al centro de la vida cotidiana.

Han habla del cansancio porque estamos cansados.

Habla de la transparencia porque estamos permanentemente expuestos.

Habla de las redes porque vivimos dentro de ellas.

Habla de la inteligencia artificial porque comienza a modificar nuestra relación con el conocimiento.

Y ahora habla del respeto porque quizá hemos empezado a olvidar algo elemental: que ninguna sociedad puede sostenerse si sus integrantes dejan de reconocerse mutuamente como seres humanos.

El diagnóstico puede discutirse. Sus conceptos pueden ser cuestionados. Sus conclusiones pueden provocar desacuerdos.

Pero sus preguntas permanecen.

Y quizá allí esté la verdadera función de la filosofía: no ofrecer respuestas tranquilizadoras, sino incomodarnos lo suficiente como para obligarnos a pensar.

Tags

Compartir post