Byung-Chul Han, filósofo: «De niño no jugaba en plena naturaleza, sino entre un río pestilente y las vías del tren. En mis recuerdos de infancia hay más pestilencia que fragancia»

Byung-Chul Han es seguramente uno de los filósofos actuales más populares a nivel mundial y que mejor describe nuestra sociedad. Eso ha hecho que cualquier aspecto de su vida llame la atención. Y no ha sido una vida tranquila.

Han, que suele escribir sobre el cansancio y la hiperactividad social o la exigencia de rendimiento desde Alemania, donde reside, nos lleva hasta su infancia en Corea del Sur.

Abre su libro semiautobiográfico Loa a la tierra. Un viaje al jardín con una imagen casi física de su infancia: un río degradado hasta volverse una “canalización pestilente” y las vías del tren como patio de juegos.

Entre la confesión y la contemplación

Byung Chul Han
@han.byungchul

Loa a la tierra es una obra a caballo entre confesión, filosofía y contemplación. El propio Han cuenta que un día sintió la necesidad de estar cerca de la tierra y decidió practicar jardinería a diario durante años, como quien busca recuperar un ritmo perdido.

En un pasaje dedicado a la contemplación de las hostas (unas plantas perennes), recuerda que en su Corea natal no las conocía y se asoma a su niñez en la gran urbe de Seúl.

No jugaba “en plena naturaleza”, sino entre infraestructura y suciedad; “entre un río que había degenerado en una canalización pestilente y las vías del tren”. Aun así, menciona que había libélulas, apuntando que la vida florece incluso en los márgenes: “Para experimentar felicidad ha de haber dolor”.

“En mis recuerdos de infancia hay más pestilencia que fragancia”, apunta. Esa mezcla (la pestilencia y libélulas) es el tono del libro. No idealiza la naturaleza, pero la trata como algo que también nos aporta sentido, belleza y pertenencia.

Ese Seúl de principios de los años sesenta, en un país dividido, tampoco es un apunte de página. Es cierto que la obra de Han se desarrolla en Alemania. Pero su acierto ha sido conectar cultura del este y del oeste.

Su influencia es extraña y muy contemporánea, porque es un autor académico, pero también un fenómeno cultural. Han no se limita a decir que su infancia fue difícil (tampoco es que sus padres fueran pobres). Lo interesante es cómo ese comienzo reverbera en su obra.

Los otros rasgos de la niñez

byung chul han
Fundación Princesa de Asturias

¿Le marcó esa infancia? Sin duda, ese niño que juega en canales sucios encaja con el filósofo que criticará una modernidad acelerada, que desgasta y contamina, vacía de tiempo.

No obstante, cualquier vida son muchas capas. Por seguir con la infancia de Han, también explica que de pequeño jugaba con radios y aparatos eléctricos. Una curiosidad técnica que choca con la hiperconectividad que criticará luego.

Más significativo y menos conocida es la dimensión espiritual. Han creció en una familia creyente y fue bautizado. Ese aspecto puede verse en ciertos aspectos como su amor por los rituales o el elogio a la contemplación.

Cómo te afecta la infancia

Plenitud felicidad niño
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La infancia es un molde flexible del que partes pero que puede variar de muchas maneras. Quien esto escribe es nieto de militares, hijo de militar, sobrino de militar, hermano de militar, viví toda la infancia en un cuartel, y desde los seis años quise ser periodista.

¿Por qué? No tengo ni idea. Solo recuerdo que me fascinaba la profesión. La psicología me da la razón. El entorno es solo uno de los muchos componentes que intervienen en nuestra identidad.

Hay una vinculación más clara con la salud mental que con la personalidad en sí. Una investigación mostró que la exposición a espacios verdes se asocia con menos riesgos de trastornos psiquiátricos. Y vivir en entornos contaminados, aumenta el riesgo.

La infancia marcada de otros filósofos

Nietzsche
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Han no está solo en esto de pensar desde la biografía, aunque lo haga sin sentimentalismo. Desde la historia de la filosofía se han destacado algunos casos especialmente emblemáticos.

  • Jean-Jacques Rousseau perdió a su madre al nacer y creció con una relación complicada con la ciudad y la educación. No es raro que acabara idealizando la naturaleza y sospechando de las convenciones sociales.
  • Friedrich Nietzsche quedó marcado por la muerte temprana de su padre y una infancia en un entorno familiar muy religioso. Su crítica a la moral y a ciertas formas de fe se entiende mejor como reacción.
  • Hannah Arendt, nacida en una familia judía alemana, vivió el golpe del totalitarismo y el exilio. Su pensamiento político (la fragilidad social y la banalidad del mal) se vio marcado. Por cierto, que Han es un gran admirador de su obra.
  • Albert Camus se crió en pobreza, con una madre con grandes dificultades de alfabetización. Su ética de la dignidad y la solidaridad se relaciona con ello.

Quizá la infancia de Han, en ese suburbio industrial, es compartido por muchos y es uno de los motivos por lo que conecta tanto con tantos otros que dicen no al ruido mental y la contaminación.

Pablo Cubí

Pablo Cubí del Amo

Fuente: Cuerpo y Mente

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