El objetivo de acumulación de reservas internacionales anunciado por el Banco Central (BCRA), estimado en torno a los u$s10.000 millones, podría alcanzarse hacia fines de agosto si la autoridad monetaria mantiene el ritmo de compras que viene registrando en el mercado cambiario.
La proyección fue realizada por el economista Andrés Reschini, director de la consultora F2 Finanzas, y adquiere especial relevancia en un contexto en el que el Gobierno deberá solicitar en febrero un waiver al Fondo Monetario Internacional (FMI) por el incumplimiento de las metas de acumulación de reservas.
Según cálculos de Reschini basados en datos oficiales del BCRA, al 16 de enero la entidad compraba en promedio unos u$s62 millones diarios. Hasta esa fecha, el saldo neto acumulado por intervenciones ascendía a u$s687 millones.
De mantenerse ese ritmo, restarían aproximadamente u$s9.313 millones para alcanzar la meta anunciada, lo que equivale a unas 149 ruedas de intervención. En ese escenario, el objetivo de u$s10.000 millones se alcanzaría alrededor del 27 de agosto.
El marco de esta estrategia se definió el pasado 15 de diciembre, cuando el BCRA anunció cambios en el esquema de bandas cambiarias —que comenzaron a ajustarse según la inflación de los dos meses previos— y lanzó formalmente un programa de compra de reservas.
“El escenario base de re-monetización del BCRA prevé un aumento de la base monetaria desde el 4,2% actual al 4,8% del PBI hacia diciembre de 2026, que podría ser abastecido mediante la compra de u$s10.000 millones, sujeto a la oferta de flujos de la balanza de pagos”, explicó la autoridad monetaria en aquel anuncio.
El propio Central advirtió además que, si la demanda de dinero creciera un 1% adicional del PBI, las compras podrían ampliarse hasta u$s17.000 millones, siempre que la balanza de pagos lo permita y sin necesidad de esfuerzos sostenidos de esterilización.
En cuanto a la operatoria diaria, el organismo señaló que el programa de acumulación de reservas se alineará con una participación del 5% del volumen diario del mercado de cambios, con la posibilidad de realizar compras en bloque cuando sea necesario para preservar la estabilidad del mercado.
La mirada del FMI y las dudas del mercado
Según el programa original con el FMI, las reservas internacionales netas —medidas bajo la metodología del organismo— debían ubicarse en cero en diciembre. El objetivo central era recomponer unos u$s5.000 millones que se habían perdido hacia fines de 2024 para sostener el tipo de cambio.
Sin embargo, estimaciones privadas indican que las reservas netas cerrarían en torno a los -u$s19.000 millones, muy por encima del desvío previsto en el acuerdo. Ese escenario obligaría al Fondo a conceder un nuevo waiver en la próxima revisión.
En el mercado, las dudas se concentran ahora en los nuevos objetivos y en el nivel de exigencia que impondrá el organismo multilateral. Fuentes consultadas por Ámbito señalaron que el FMI podría “maquillar” los números mediante una definición más flexible de reservas, de modo de reducir el rojo informado.
“Probablemente se presente algún artilugio para que, en lugar de u$s19.000 millones negativos, se computen unos u$s15.000 millones bajo una medición más laxa”, indicó un analista del mercado.
En ese marco, los operadores descuentan que las exigencias originalmente previstas para 2025 se trasladarán a 2026. Mientras que el esquema anterior contemplaba cerrar 2025 con reservas netas en cero y acumular u$s10.000 millones en 2026, ahora se especula con que el FMI podría elevar la meta de acumulación a u$s15.000 millones, de modo de volver a llevar las reservas netas a terreno neutral hacia fin de ese año.







