La exposición agroindustrial Expoagro volvió a convertirse en escenario de la política nacional. Allí, el gobernador bonaerense Axel Kicillof profundizó sus críticas al gobierno de Javier Milei y defendió el rol del Estado en el desarrollo productivo, en una jornada que también dejó una imagen inesperada: un saludo formal con el ex presidente Mauricio Macri durante la cena inaugural de la muestra.
Desde el escenario de la principal feria agroindustrial del país, Kicillof cuestionó la política económica del Gobierno nacional y reclamó una mayor protección para los sectores productivos.
“Lo que necesitamos es que nuestro gobierno no le ponga la latita arriba como un auto en venta a toda la industria argentina y a la producción nacional, sino que defienda al campo, a la industria y al turismo”, afirmó el mandatario provincial ante empresarios y dirigentes del sector.
Una mesa con protagonistas inesperados
La escena política más comentada de la noche ocurrió durante la cena inaugural del evento. Kicillof fue ubicado en una mesa compartida con Macri, el intendente de Santiago Passaglia y directivos de medios nacionales.
El encuentro generó sorpresa porque se produjo pocas horas después de que el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, responsabilizara públicamente a Macri por la situación económica actual del país.
Desde el entorno del gobernador intentaron restarle dramatismo a la escena. Según explicaron, Kicillof no conocía previamente la composición de la mesa y se limitó a saludar a todos los presentes cuando ingresó al salón.
El propio Macri también buscó desactivar cualquier lectura política del momento. “Fue un saludo formal como corresponde a dos personas educadas”, dijo luego en declaraciones periodísticas. Incluso bromeó al señalar que le habría dicho que “lo quería mucho”, algo que —según aclaró— nunca ocurrió.
Un gesto político en un territorio complejo
La presencia de Kicillof en Expoagro tiene una lectura política más amplia. El gobernador atraviesa un proceso de posicionamiento nacional con vistas a la disputa política hacia 2027, en un contexto en el que el peronismo busca reorganizarse frente al avance del oficialismo libertario.
En ese marco, su participación en una muestra históricamente vinculada al sector agropecuario —un ámbito donde el kirchnerismo tuvo históricamente tensiones— fue interpretada como un gesto de acercamiento y una señal de construcción política.
“Esto es política”, resumió un dirigente cercano al mandatario provincial al referirse a la presencia de Kicillof en la exposición.
La agenda productiva de la Provincia
Durante su paso por la feria, el gobernador también defendió las políticas productivas impulsadas por la administración bonaerense y destacó el rol del Banco Provincia en el financiamiento al sector agroindustrial.
Según explicó, la entidad otorgó créditos por más de tres billones de pesos a más de diez mil empresas vinculadas a la producción y la agroindustria.
Kicillof también remarcó la intervención del Estado provincial en infraestructura y desarrollo rural, desde caminos y seguridad en zonas productivas hasta programas de sanidad animal.
Entre las obras mencionó el avance en el dragado del Río Salado, una obra clave para prevenir inundaciones y mejorar la producción agropecuaria, que —según sostuvo— se encuentra parcialmente paralizada por decisiones del Gobierno nacional.
Un escenario donde economía y política se cruzan
La feria Expoagro, que reúne cada año a productores, empresas de maquinaria agrícola, bancos y tecnología aplicada al agro, volvió así a funcionar como termómetro político.
Entre discursos económicos, gestos protocolares y cruces ideológicos, la muestra dejó claro que el campo continúa siendo uno de los territorios donde se disputa buena parte del debate sobre el modelo económico del país.
La imagen del saludo entre Kicillof y Macri —breve, formal y rodeada de cámaras— terminó simbolizando ese cruce de mundos políticos en un escenario donde la producción, la economía y la campaña permanente conviven cada año.







