El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se encamina a iniciar el ciclo lectivo bajo tensión sindical ante la amenaza de paro docente si la conducción gremial no logra contener el creciente malestar de las bases frente a la propuesta salarial oficial.

El conflicto se profundizó luego de que el gobierno provincial ofreciera incrementos alineados con la inflación oficial, considerados insuficientes por los trabajadores de la educación, que arrastran una pérdida del poder adquisitivo acumulada durante el último año. La oferta inicial, que contemplaba una suba del 2% para febrero, fue rechazada de inmediato por los gremios, incluso por sectores históricamente cercanos a la gestión.
Ante el rechazo generalizado, la Provincia elevó la propuesta al 3%, aunque la mejora tampoco logró destrabar la negociación. El malestar docente no sólo apunta al Ejecutivo bonaerense, sino también a la conducción sindical, encabezada por Roberto Baradel, cuestionada por aceptar acuerdos salariales previos que quedaron por debajo del índice inflacionario anual.
En este contexto, SUTEBA anunció un paro para el inicio del ciclo lectivo, reflejando la presión de las bases que reclaman recomposición salarial urgente frente al deterioro del ingreso real. “Necesitamos una mejora concreta del salario”, señalan desde el sector docente, marcando distancia incluso de la estrategia gremial tradicionalmente alineada con la administración provincial.
La tensión también se expandió a otros sectores estatales, como judiciales y empleados públicos, que denuncian pérdida salarial y falta de respuestas oficiales. Desde la órbita laboral bonaerense, el ministro Walter Correa recibió fuertes reclamos sindicales que advierten sobre un escenario de creciente conflictividad social si no se revisan las pautas salariales.
Así, el inicio de clases en la provincia de Buenos Aires se perfila atravesado por un conflicto que combina presión gremial, desgaste político y una negociación salarial aún sin resolución, en un contexto económico que mantiene en tensión el vínculo entre el gobierno, los sindicatos y las bases docentes.







