El peronismo de la provincia de Buenos Aires se encamina a un acuerdo entre el kirchnerismo y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) con el objetivo de garantizar la unidad partidaria de cara a la renovación de autoridades del Partido Justicialista bonaerense, prevista para el próximo 15 de marzo. En las últimas horas se aceleraron las conversaciones entre ambos espacios para evitar una interna a nivel provincial, cuyo desenlace aparece como incierto y potencialmente costoso en términos políticos.
El escenario, sin embargo, no es homogéneo en todo el territorio bonaerense. En algunos distritos, especialmente aquellos donde el peronismo no gobierna, la posibilidad de una compulsa interna sigue latente. Aun así, las principales espadas de ambos sectores coinciden en que el objetivo central es preservar la unidad en la conducción provincial del partido.
“La unidad está garantizada”, se animaban a afirmar este martes por la tarde dirigentes que siguen de cerca las negociaciones entre el kirchnerismo y el espacio que responde al gobernador Axel Kicillof. Lo que aún no está definido es quién será la figura que presida el PJ bonaerense a partir del 15 de marzo. Por ahora, todos los caminos parecen conducir a un intendente, aunque el nombre sigue siendo parte de la negociación.
En ese marco, el pronunciamiento público de la diputada nacional Victoria Tolosa Paz funcionó como una señal política del clima que rodea las conversaciones. La legisladora, de vínculo históricamente distante con el kirchnerismo, sostuvo que “hoy en la provincia de Buenos Aires estamos obligados a buscar una lista de consenso, porque la disputa pública que se está dando entre el gobernador Axel Kicillof y el sector conducido por Máximo Kirchner no nos deja en un buen lugar”. Las declaraciones fueron realizadas este lunes en AM 530 Somos Radio.
Tolosa Paz también dejó entrever que la conducción partidaria debería recaer en un intendente con “capacidad de diálogo”, una definición que no pasó inadvertida en ambos campamentos. Entre los nombres que circulan aparecen la vicegobernadora Verónica Magario, impulsada por el MDF como garantía de presencia en los principales cargos decisorios del PJ, y el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, otra figura que gana consenso.
Una de las alternativas que se analiza es una conducción rotativa, modalidad que ya tuvo antecedentes en el partido antes del liderazgo de Néstor Kirchner y que hoy se replica en la presidencia de la Cámara de Diputados bonaerense, donde el Frente Renovador de Sergio Massa cumple un rol de equilibrio.
Desde el kirchnerismo habían anticipado semanas atrás la intención de avanzar en una lista de consenso. Sin embargo, puertas adentro nadie se anima a asegurar que se alcanzará una unidad plena. Más que una síntesis total, lo que se proyecta es una convivencia ordenada entre los distintos sectores del peronismo bonaerense.
El antecedente más cercano es el armado de las listas para las elecciones provinciales del 7 de septiembre pasado. En aquel momento, la interna llegó a un punto de máxima tensión cuando desde el MDF comenzaron a diseñarse listas propias para las ocho secciones electorales. Finalmente, el conflicto se resolvió con un esquema de integración: Kicillof encabezó en la Primera sección junto a Gabriel Katopodis, Verónica Magario lo hizo en la Tercera, y el resto de los espacios —incluido el Frente Renovador— obtuvieron representación en las demás secciones y cargos.
“Cuando primó la razón y se dejó de lado la fantasía del quiebre, las cosas fluyeron”, resumió un dirigente con diálogo fluido con ambos sectores, al recordar tanto aquel cierre electoral como las posteriores negociaciones por el presupuesto y el endeudamiento provincial.
En las últimas horas, varios intendentes y referentes del PJ bonaerense pasaron por la Gobernación. El propio Kicillof compartió este martes un acto con el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, uno de los dirigentes más proclives a confrontar con el kirchnerismo en la construcción política del gobernador.
En paralelo, el MDF activó una serie de reuniones seccionales. El primer encuentro se realizó el fin de semana en Castelli, donde se ratificó la posición expresada previamente por Kicillof ante intendentes y ministros: quien conduzca el PJ bonaerense debe, como mínimo, responder a los intereses políticos de la gestión provincial y, idealmente, pertenecer al MDF.
Este martes fue el turno de la Segunda sección electoral, con una cumbre realizada en Exaltación de la Cruz, distrito gobernado por el diputado provincial e intendente en uso de licencia Diego Nanni, quien ofició de anfitrión. Del encuentro participaron el ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, y la jefa de asesores de ministros, Cristina Álvarez Rodríguez, en representación del gobierno provincial. Allí volvió a enfatizarse la consigna de “ir por el PJ”.
El calendario apremia. El próximo 8 de febrero vence el plazo para la presentación de listas para disputar la conducción partidaria. Aun así, desde ambos sectores coinciden en que la interna se resolverá mediante un acuerdo de consenso que garantice representación equilibrada en las consejerías, los apoderados y la integración de la junta electoral del partido.
La negociación avanza contrarreloj, pero con una premisa compartida: evitar una interna que exponga divisiones en un momento en el que el peronismo bonaerense busca recomponer su cohesión y ordenar su estrategia política.







